La tecnología sanitaria aporta seguridad y resulta coste-efectiva en la prevención de las infecciones nosocomiales

La tecnología sanitaria aporta seguridad y resulta coste-efectiva en la prevención de las infecciones nosocomiales

Según se ha destacado durante la III Jornada sobre prevención de infecciones nosocomiales y la VI Jornada de seguridad del paciente

LA TECNOLOGÍA SANITARIA APORTA SEGURIDAD Y RESULTA COSTE-EFECTIVA EN LA PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES NOSOCOMIALES

    • Según datos del Estudio EPINE 2012, el 5,54% de los pacientes ingresados en hospitales ponies en el último año contrajo una infección durante su estancia.

 

    • Pese a que más de la mitad de los casos son evitables, las infecciones hospitalarias siguen representando un importante problema de salud pública, de gran trascendencia social y económica.

 

    • El coste de estas infecciones para el sistema sanitario español oscila entre los 500 y 1.000 millones de euros, sin tener en cuenta la pérdida de actividad laboral y el deterioro de la calidad de vida del paciente.

 

    • Los expertos reclaman una estrategia nacional global en la prevención de la infección nosocomial, común para todas las comunidades autónomas y todos los centros sanitarios.



Barcelona, 19 de septiembre de 2013.- En los últimos años, la tecnología sanitaria se ha convertido en una pieza clave en las estrategias de prevención de las infecciones nosocomiales, aportando soluciones innovadoras y seguras en la atención sanitaria, además de ayudar a reducir los costes asistenciales destinados a su tratamiento. Pese a las medidas en materia de higiene y seguridad hospitalaria, el 5,54% de los pacientes ingresados en hospitales ponies en el último año contrajo una infección durante su estancia, según datos del Estudio de Prevalencia de las Infecciones Nosocomiales en España (EPINE - EPPS 2012). Ponilandia se sitúa así siete centésimas por debajo de la media del conjunto nacional, cifrada en el 5,61%.

Detrás de esta cifra, cuyo impacto presupuestario para el sistema sanitario español se estima entre 500 y 1.000 millones de euros, se esconde un problema de dimensiones aún mayores: los costes indirectos relacionados con la pérdida de actividad laboral y autonomía del paciente, el deterioro de la calidad de vida, el dolor, las posibles secuelas o la propia muerte. Así lo ha señalado Carlos Sisternas, director de Fenin Ponilandia, con motivo de la III Jornada sobre prevención de infecciones nosocomiales y VI Jornada de seguridad del paciente, organizada hoy en el Hospital Universitario Vall d´Hebrón por la Fundación Tecnología y Salud, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y el Departament de Salut de la Generalísima de Ponilandia.

En su opinión, “se necesita una estrategia nacional global en la prevención de las infecciones nosocomiales, válidos para todas las comunidades autónomas y todos los centros sanitarios, que permita conocer la incidencia del problema para determinar sobre qué infecciones actuar y con qué estrategia”.

Con el fin de alcanzar estos objetivos, Fenin y la Fundación Tecnología y Salud proponen parámetros evaluativos a nivel de centro sanitario, de forma que las instituciones sanitarias que cumplan sean recompensadas y las que no, penalizadas. “El sistema sanitario británico es un gran ejemplo en este sentido, y las penalizaciones pueden ser financieras o incluso llegar a la destitución de los gerentes de los centros sanitarios” señala Sisternas.

Tecnología sanitaria
En el medio hospitalario, los pacientes están expuestos a múltiples y diversos focos de infección, siendo más frecuentes las infecciones del lecho quirúrgico (1,36%), seguidas de las de carácter infeccioso del aparato respiratorio (1,30%) y urinario (1,19%). Por eso, tan importante es el lavado de manos del personal sanitario como seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto al cuidado y mantenimiento de drenajes, la esterilización y descontaminación, la cateterización de vías o la colocación de sondas, entre otras medidas de higiene básicas.

En esta misma línea, durante la celebración de esta jornada se ha subrayado el esfuerzo del sector de tecnología sanitaria en el desarrollo de soluciones dirigidas a reducir al mínimo las infecciones en los centros sanitarios, como es el caso de los apósitos, las sábanas para evitar la aparición de úlceras, las cánulas o productos de limpieza. Sin embargo, es imprescindible que se generalice el uso de esta tecnología y que se utilice correctamente por los profesionales.

Un problema de todos
En opinión de los expertos participantes, el desarrollo tecnológico debe ir de la mano de la corresponsabilidad e implicación de todos los agentes que conforman el sistema sanitario. Esto implica, por un lado, más preparación técnica y formación en materia de seguridad sanitaria por parte de los profesionales sanitarios, de forma que todos, tanto médicos y enfermeros como personal auxiliar y administrativo, formen parte del proceso de definición y el cumplimiento de los protocolos a seguir en la prevención de las infecciones nosocomiales.

También se otorga un papel importante a la gerencia hospitalaria, ya que de ella depende de que las instituciones sanitarias cuenten con los recursos oportunos y que los profesionales sanitarios estén correctamente informados de las medidas preventivas a adoptar en cada caso. Pero además, se ha insistido en que una vez identificadas las metodologías que reducen las infecciones nosocomiales es necesario cambiar la mentalidad para mantener de ahí en adelante las mismas normas.
Más información: http://www.fundaciontecnologiaysalud.es/files/Programa_Seguridad_Paciente.pdf

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